Ying Yang: conceptos base de los elementos

En la teoría china el concepto del Ying-Yang resume todo el cosmos dividiéndolo en dos principios básicos: dos elementos opuestos y a su vez complementarios que están conformados con algo del otro; el ejemplo más adecuado es él género femenino y masculino, aunque no son iguales son complementarios y cada uno posee características del otro, todo esto para generar equilibrio, armonía, simetría, reproducción y vida a través de un sin número de movimientos que a su vez marcan los ritmos y ordenes de la vida. Este concepto se utiliza en las culturas orientales para abstraer un cúmulo de conocimiento y hacer fácil su utilización como herramienta de trabajo en todas sus disciplinas y ciencias, lo que incluye por supuesto los principios de Feng Shui, los cuales se da breve explicación de estos conceptos:

El Ying es el elemento que se denomina pasivo, posee una energía potencial que necesita ser activada para transformarse en movimiento; contiene todo lo que mantiene, sostiene, y promueve la vida en armonía; este elemento es necesario –para nosotros- como la raíz de un árbol es necesaria para su vida o la semilla para su futura reproducción; su presencia no es evidente por sus características son: Fríos, Bajos, Oscuros, Pares, Internos, Curvos, Femeninos, Mullidos, Lisos

El Yang Son los elementos que son evidentes, activos y demostrativos; diseñados para atraer y llamar la atención sobre un punto en particular, es energía en movimiento, con una dirección y con un fin próximo; un ejemplo en la naturaleza, es el de las flores y frutos: deben ser evidentes y llamativos para atraer el movimiento de la vida y así lograr su misión, que es multiplicarse; como elementos atractivos -a través de sus colores formas, contrastes y dimensiones- atraen los animales para que los consuma y esparzan sus semillas; así misma es la función de algunos de los elementos de su lugar de residencia o trabajo. Algunas de las características de estos elementos son: Cálidos, Triangulares, Grandes, Iluminados, Móvil, Solares, Impares, Verticales, El mar, Colores cálidos

La armonía en los espacios y las construcciones se logra con el equilibrio entre estos dos elementos, cuando un espacio carece de armonía, genera agresiones por material, por forma o por uso; las reacciones típicas a estas agresiones son dos y sé pueden dar aleatoriamente según los patrones de las personas; la primera es la reacción ying en la cual la tendencia es a acomodarse pasivamente a la agresión y subyugarse a esta hasta el nivel que se vuelva costumbre o adicción; en la mayoría de los casos se desconoce la forma o el elemento que genera la agresión de este patrón en forma racional y por lo tanto la afectación se da en el ámbito emocional, generando estados de conformismo y aletargamiento a nivel intimo y personal.

La reacción yang es más notoria y evidente pues la persona presenta irritabilidad y agresividad en el ámbito personal y social, demostrando su desagrado y ansiedad por generar cambios; lo que falta es identificar realmente donde está la afectación pues estos patrones generalmente aluden a cualquier elemento, su agresión muchas veces pretende saber cual es pero no tiene fondo reales sobre estas aseveraciones.